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Solamente el mosquito hembra pica y
utiliza las proteínas de la sangre para producir sus huevos. Casi
todas las especies producen varias ovadas de huevos durante su vida
reproductiva. El mosquito tiene su sentido de la vista localizado en
distintas partes del cuerpo; utiliza infrarrojos y se guía por la
temperatura corporal.
La vida de un mosquito hembra puede variar de 3 a 100 días; la del
macho es de entre 10 y 20 días. Dependiendo de la especie, los
mosquitos hembra pueden llegar a engendrar de 100 a 300 huevos a la
vez, y entre unos 1000 y 3000 en toda su vida. Los adultos pueden
vivir durante varias semanas nutriéndose de hidratos de carbono
obtenidos de los jugos de flores y frutas.
A nivel mundial, las enfermedades generadas por las picaduras de
mosquito matan a más personas que cualquier otra causa. En EEUU, los
mosquitos son una causa principal de los casos de encefalitis,
parásitos del corazón (dirofilariasis) en los perros, y malaria. En
Europa, la leshmaniosis amenaza tanto a las personas como a los
animales.
Las larvas y los los huevos en distintos estados de eclosión pueden
encontrarse en una variedad de medios acuáticos incluyendo en los
envases, envoltorios o neumáticos desechados; en toda clase de
agujeros y áreas huecas en los árboles; o en las marismas y los
canales de irrigación.
La mayoría de las especies de mosquitos tiene su habitat en un radio
de más o menos medio kilómetro del lugar donde nacieron, aunque
algunas especies pueden alcanzar hasta 12 kilómetros o más.
Hay unas 52 especies conocidas en España.
Dependiendo de la temperatura, los mosquitos pueden desarrollarse
desde el huevo hasta la madurez reproductiva en un tiempo corto de
entre 4 y 7 días.
Actualmente sabemos cuáles son los elementos que atraen a los
mosquitos: el dióxido de carbono, el calor, el Octenol y la luz han
demostrado ser los atrayentes más eficaces. |